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| El defensa valenciano tratando de frenar a David Villa en Mestalla |
La historia de estos dos valencianos se cruza con el éxito después de
vidas futbolísticas tortuosas. Ambos tienen un pasado común en el Valencia.
Pero ambos dejan su ciudad natal y su equipo de toda la vida para buscar
el éxito lejos de casa.
El más veterano Javi Navarro llega a Sevilla después de un esfuerzo
de voluntad que pocos serían capaces de soportar. De joven promesa pasa
a casi tener que dejar el fútbol por una lesión de cartílago en la rodilla.
La lesión le tiene más de un año entre quirófanos, camillas y muletas.
Su fe en si mismo y su fortaleza mental son claves para entender su trayectoria.
Un camino marcado primero por el abandono de la elite para jugar en segunda
b. Después llega el fichaje por un equipo de segunda división A como el
Elche y al final su marcha a Sevilla donde vuelve a sentirse futbolista.
Levantar trofeos como capitán del Sevilla es el premio a esa constancia.
La historia de Palop tiene menos recovecos. Segundo de Cañizares en el
Valencia y sin oportunidades de demostrar su valía, su apuesta por dejar
un equipo como el Valencia es fruto de la meditación y la necesidad. Quiere
jugar. Ser titular y sentirse útil. Sevilla y el Sevilla es su apuesta.
Cambiar para crecer. Su presencia entre los héroes del sevillismo después
de actuaciones míticas como la de la final de la UEFA o el gol conseguido
de cabeza en el ultimo minuto en la semifinal en Rusia, pese a ser portero,
avalan su apuesta personal. Su elección por una vida mejor, aún a riesgo
de dejar su tranquila existencia en su equipo de siempre, es acertada.
Su recompensa personal es que acabará su vida deportiva en el Sevilla.
Del Nido le amplia en 2007 el contrato para que sea sevillista hasta su
retirada del fútbol.
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